Migración de WordPress a estático
Quédate con la web. Elimina el servidor.
Tu web va lenta, se cae cuando más tráfico recibe, necesita actualizaciones cada semana y te obliga a pagar hosting todos los meses. El problema no es la web: es el servidor que hay detrás. Generamos las páginas una vez y las servimos desde la red de AWS, sin máquinas que mantener. Mismo diseño y mismas URLs, pero sin actualizaciones constantes, sin caídas del servidor y con muchos menos puntos vulnerables. Y para editarla, basta con decirle a ChatGPT o a Claude qué quieres cambiar.
- Sin servidorNada que actualizar, nada que se caiga
- 99,9 %SLA de disponibilidad de AWS
- 0 €/mesHosting gratis con tráfico normal
Qué cambia de verdad
Cuatro problemas que dejan de serlo
No son cuatro mejoras. Son cuatro categorías de fallo que una arquitectura estática elimina en lugar de mitigar.
La velocidad deja de depender del hosting
En WordPress, cada visita pone en marcha PHP, la base de datos y los plugins, mientras la caché intenta acelerar el resultado. Con una arquitectura estática, la página ya está generada y se sirve directamente desde un nodo de la CDN cercano al usuario. No hay caché que calentar, ni plugins ralentizando la carga, y la velocidad es mucho más estable en toda la web.
Se acabaron las llamadas de «la web está caída»
AWS ofrece un SLA de disponibilidad del 99,9 % para S3 y CloudFront. Pero la gran diferencia es que ya no hay un servidor que pueda fallar. Sin base de datos, PHP ni una máquina procesando cada visita, desaparecen muchas de las causas habituales de caída en WordPress: consultas descontroladas, límites de memoria, actualizaciones problemáticas de plugins o picos de tráfico inesperados.
La seguridad viene de serie
No se ejecuta PHP, no hay una base de datos que atacar, ni un acceso de administración público que puedan forzar, ni plugins expuestos a nuevas vulnerabilidades. El contenido se guarda de forma privada y se sirve a través de CloudFront. En Internet solo quedan archivos estáticos, sin código que ejecutar.
El hosting deja de ser un coste fijo
Dejas de pagar por un servidor que pasa gran parte del día sin apenas uso. CloudFront incluye 1 TB de transferencia y 10 millones de peticiones al mes, más que suficiente para una web corporativa habitual, por lo que el coste de servirla puede ser de 0 €. Lo que queda es apenas el almacenamiento. Y si un mes recibes mucho más tráfico, pagas por ese uso real, no por un servidor sobredimensionado que has contratado por si acaso.
Un ejemplo real
Primero lo hicimos con nuestra propia web
La web que estás viendo antes estaba en WordPress. Su página de inicio cargaba 212 KB de HTML, 48 hojas de estilo y 23 scripts, porque estaba construida con un page builder que añadía peticiones por cada funcionalidad.
La nueva versión se genera de forma estática y se sirve desde una CDN: el mismo contenido, mucho menos peso y ningún servidor interviniendo en cada visita. Migramos todas las páginas, los 785 artículos y toda la taxonomía, en inglés, español y catalán, con más de mil URLs.
Por eso podemos hablar de este proceso con datos concretos. Y también por eso conocemos de primera mano las partes más delicadas de una migración, porque ya las hemos resuelto en nuestra propia web.

Medido, no prometido
El resultado de la nueva arquitectura
Esta es la auditoría de Google sobre la home de nuestra propia web. No es un objetivo al que queramos llegar: es el resultado que obtenemos con esta arquitectura en una compilación normal. Y es la misma prueba que puedes hacer ahora mismo en tu propia web en menos de un minuto.
- 100
Rendimiento — 100 sobre 100
- 97
Accesibilidad — 97 sobre 100
- 100
Buenas prácticas — 100 sobre 100
- 100
SEO — 100 sobre 100
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Navegación con agentes
Google PageSpeed Insights (Lighthouse), versión de escritorio, página de inicio de unimedia.tech, 27 de agosto de 2026. Los resultados de laboratorio pueden variar ligeramente entre una ejecución y otra. Haz la misma auditoría en tu web
La pregunta clave
Tu CMS ahora es ChatGPT o Claude.
«Entonces, ¿cómo editamos la web?» es la duda que surge siempre. Antes, la respuesta honesta era un editor de formularios que se quedaba por detrás del panel de WordPress. Ya no: editas tu web diciéndole a un asistente de IA qué quieres cambiar, por escrito o en voz alta.
Dices qué quieres cambiar y el asistente lo cambia
Conectamos ChatGPT o Claude, el que ya use tu equipo, al repositorio de tu web. «Cambia el horario a de 9 a 18 h». «Añade un artículo sobre la nueva oficina con esta foto». «Corrige la errata del segundo párrafo de la página de empresa». El asistente encuentra la página, edita el contenido y te enseña qué ha cambiado. Tú lo apruebas, la web se vuelve a generar y la CDN publica la nueva versión. Sin panel de administración que aprender, sin desarrolladores y sin tickets. Nuestra web se edita exactamente así.
Edita por voz, desde el móvil
Los dos asistentes tienen modo de voz en su app móvil, así que un cambio ya no tiene que esperar a que vuelvas a la oficina. Al salir de una reunión, dices qué hay que cambiar en la web, revisas el cambio en la pantalla y lo apruebas. La única interfaz que tu equipo tiene que aprender es la que ya usa para hablar.
Nada se publica sin tu visto bueno, y todo se puede deshacer
El asistente propone y una persona aprueba. Cada edición queda registrada en el historial con su autor, y cualquier cambio puede revertirse fácilmente, incluso si alguien borra una página por error. No hay una base de datos del CMS que respaldar ni un acceso de administración que atacar, y una edición equivocada no puede tumbar la web, porque lo que se sirve es siempre la última versión que se generó correctamente. Si alguien del equipo prefiere seguir editando con campos, el mismo contenido sigue disponible en Pages CMS.
Cuándo recomendamos mantener el sistema actual
Si tu equipo de marketing diseña cada semana nuevas páginas a mano, moviendo bloques sobre un editor visual, esto no es lo mismo. El asistente edita el contenido y monta páginas con los bloques que ya tiene tu web; un diseño realmente nuevo sigue siendo trabajo de diseño. Es una limitación real, no un detalle. Por eso preferimos detectarlo antes de empezar y recomendarte otra opción si encaja mejor con vuestra forma de trabajar.
Cómo hacemos la migración
En una migración, la clave está en mantener el posicionamiento
Una migración que perjudica tu SEO puede salir mucho más cara que el servidor que querías eliminar. Por eso seguimos una regla clara: nada se publica hasta comprobar, página por página, que la nueva web mantiene correctamente el contenido, las URLs y los elementos SEO de la anterior.
Inventario y auditoría
Analizamos la web actual y sus sitemaps para crear un inventario completo: todas las URLs, sus metadatos, canonicals, versiones por idioma y redirecciones 301 existentes. Este inventario será la referencia para comprobar toda la migración, y te lo entregamos aunque finalmente no sigas adelante con el proyecto.
Reconstrucción de las plantillas
Recreamos tu diseño con plantillas de un generador de sitios estáticos, en lugar de usar un tema de WordPress. Aquí es donde reducimos el peso de la web: eliminamos el código extra del maquetador, los estilos de plugins y los scripts que se cargaban en todas las páginas aunque no fueran necesarios.
Migración del contenido
Migramos páginas, artículos, imágenes, categorías, etiquetas y traducciones como contenido estructurado, mediante scripts y no copiando y pegando manualmente. Así, aunque haya cientos de artículos, el proceso se ejecuta siempre de la misma forma y puede repetirse si es necesario.
Comprobación antes de publicar
Mantenemos las URLs idénticas siempre que se puede. Cuando algo se cambia, configuramos una redirección 301. Antes de publicar, comparamos página por página títulos, descripciones, canonicals, datos estructurados y hreflang con la web anterior. También revisamos los enlaces internos para evitar errores 404. Esta comprobación es un requisito previo al lanzamiento, no una tarea para corregir después.
Cambio definitivo y entrega
Movemos el dominio a CloudFront, activamos las redirecciones y supervisamos Search Console durante la transición. Te entregamos el repositorio, la cuenta de AWS, el CMS y la documentación. El hosting anterior solo se cancela cuando todo está funcionando correctamente y tú das el visto bueno.
Qué incluye
Lo que es tuyo desde el primer día
El repositorio y la cuenta de AWS
Ambos son tuyos desde el primer commit. La web se genera desde tu propio código y se despliega en tu cuenta de AWS. En ningún momento tu web queda dentro de nuestros sistemas ni dependes de nosotros para recuperarla o gestionarla.
El mapa de redirecciones, desde CloudFront
Todas las URLs antiguas se redirigen con un único 301 desde CloudFront. Sin cadenas de redirecciones: cada salto extra cuenta para Google y añade tiempo de espera para el usuario.
Formularios que siguen funcionando
Los formularios de contacto se conectan a un pequeño servicio serverless con protección contra spam, sin necesidad de mantener un servidor completo solo para recibir envíos. Cada envío se valida y llega al mismo correo o CRM que antes.
Analítica y etiquetas, configuradas de nuevo
Migramos Tag Manager, la gestión del consentimiento y los eventos de conversión, y comprobamos que todo siga funcionando correctamente. Así, tus informes y mediciones continúan activos durante el cambio a la nueva web.
Accesibilidad y SEO técnico
Comprobamos la navegación por teclado, los estados de foco, el contraste y la estructura semántica de la web. Además, canonicals, sitemaps, datos estructurados y hreflang se generan automáticamente, sin tener que mantenerlos a mano ni depender de plugins.
Documentación y traspaso
Documentación preparada para que un nuevo ingeniero pueda empezar a trabajar en el proyecto sin depender de nosotros. También hacemos una sesión con tu equipo para que pueda editar la web hablando con su asistente desde el primer día.
Preguntas frecuentes
Lo que se pregunta antes de comprometerse
¿Perderemos posicionamiento SEO?
No, si la migración se hace correctamente. Mantenemos las URLs exactamente iguales siempre que es posible y, cuando alguna debe cambiar, configuramos una redirección 301 desde la CDN.
Antes del cambio definitivo, comparamos página por página los metadatos con la web anterior. Si algo no coincide, no publicamos hasta corregirlo.
¿Y nuestra tienda WooCommerce?
El proceso de compra no puede funcionar como una web estática. El carrito, las cuentas de usuario, el stock en tiempo real y los pagos necesitan una parte dinámica, así que la tienda puede mantenerse como está o conectarse mediante una API de comercio a una web estática. Esto último ya sería un proyecto más amplio.
Este servicio encaja muy bien en todo lo que rodea a la tienda: páginas de marketing, categorías, contenidos, blog y landing pages, que suelen ser buena parte de la web y del tráfico. Si toda la web es la propia tienda, te recomendaríamos plantear una solución específica para eCommerce.
¿Y si una parte de la web necesita ser dinámica?
Entonces dejamos esa parte conectada a una pequeña API y el resto como web estática. Un buscador, un área privada, un calendario de reservas o una calculadora de precios pueden funcionar así, sin necesidad de mantener todo WordPress en marcha para servir páginas que no cambian. Nuestro propio formulario de contacto funciona así.
¿Cuánto tarda una migración?
Una web corporativa sencilla suele migrarse en cuestión de semanas. En webs con mucho contenido, el plazo depende sobre todo del número de URLs y de idiomas. Por eso empezamos con un inventario completo: antes de decidirte, tendrás por escrito el alcance y el coste del proyecto.
¿Cuánto va a costar mantenerla después?
Con el tráfico habitual de una web corporativa, servirla puede costar prácticamente 0 € al mes: CloudFront incluye 1 TB de transferencia y 10 millones de peticiones mensuales. Para ser exactos, no es totalmente gratis: el almacenamiento en S3 cuesta apenas unos céntimos y la zona DNS ronda los 0,50 $ al mes. Comparado con lo que cuesta un servidor, su mantenimiento y las licencias de plugins, es prácticamente residual. Si el tráfico aumenta mucho, el coste crece con el uso real. Durante la revisión calcularemos una estimación a partir de tus datos actuales de tráfico, en lugar de darte una cifra genérica.
¿Podemos dar marcha atrás si no nos convence?
Sí. La web antigua se mantiene intacta hasta que estés conforme con la nueva. El único cambio es el DNS y, si hace falta, se puede revertir para volver exactamente al punto de partida. La migración no modifica ni elimina la web que tienes ahora.
¿Solo funciona con WordPress?
No. WordPress es el caso más habitual, pero el mismo enfoque se puede aplicar a Drupal, Joomla, webs hechas con page builders o incluso desarrollos antiguos en PHP. Lo importante no es cómo está hecha la web, sino si muestra prácticamente el mismo contenido a todos los usuarios.
Envíanos tu web actual
Te diremos qué la está ralentizando, cuánto costaría mantenerla como web estática y si la migración realmente te compensa, antes de que tengas que invertir nada.